Lixiviación

La lixiviación aprovecha la reactividad química del metal objetivo dentro del mineral. En las etapas previas, el mineral generalmente se tritura o muele para aumentar la superficie disponible y permitir que la solución de lixiviación interactúe de manera más eficiente. Posteriormente, el mineral preparado se pone en contacto con una solución de lixiviación específica (como solución de cianuro para el oro o ácido sulfúrico para el cobre). Esta solución reacciona con el metal objetivo, formando compuestos solubles.

La solución rica, que contiene el metal disuelto, se separa del material sólido residual (como los relaves del molino). Finalmente, el metal disuelto se recupera de la solución utilizando diversas técnicas, tales como extracción con disolventes, electrodeposición o precipitación.

Dirección

 Holanda

Disponibilidad

Lunes – Viernes

08:00 – 18:00 (Europa)

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